¿Qué es lo que nos convence de comprar un producto, ingresar a un sitio web, leer un artículo?

Desde que gracias a la tecnología los canales de comunicación se diversificaron, leemos mensajes en todas partes, invitaciones a consumir, a conocer, a adentrarnos en el mundo que nos ofrecen medios de comunicación, marcas y empresas.
Esos mensajes son obra del copywriting. No, no se trata de un término anglosajón que llegó junto con la era digital, es una práctica tan antigua como la publicidad, y podría definirse como el arte de redactar para persuadir.
Los creadores de estos textos ejercen el poder de la palabra en todo su esplendor. Un copy va desde un correo electrónico, hasta un guión, el titular de una revista, las descripciones en un catálogo y un largo etc. Su misión es engancharnos y si el objetivo se cumple al 100%, hacernos consumir un producto o servicio, o suscribirnos a determinada publicación.
El salto offline – online

El copywriting nació en el ámbito de la publicidad. Entre sus grandes exponentes se encuentra el británico David Ogilvy. Este personaje fundó en 1948 la agencia ‘Ogilvy & Mather’, responsable de la campaña para vender cierto jabón de tocador: “Sólo Dove es un cuarto de crema humectante”, (¿resulta familiar?, es el punto).
Para Ogilvy lo más importante era destacar la ventaja de un producto sobre otro, y ese principio puede trasladarse a cualquier otro ámbito.
En la actualidad es posible gestionar todas nuestras actividades desde una computadora o un dispositivo móvil. Compramos en línea, leemos noticias en línea, nos damos a conocer y anunciamos lo que ofrecemos también en línea.
Esta interacción es mucho más personal de lo que parece. El redactor debe conocer a quién se dirige, para definir el lenguaje en que se dirigirá a ese potencial cliente/lector/suscriptor.
Tipos de copy
- El copy, ese mensaje escrito que encierra todo un concepto, se adapta a diversas modalidades según el target a conquistar y el tipo de producto/servicio que se oferta.
- Un copy creativo es el que utilizan las agencias publicitarias. Su fin es posicionar una marca, conseguir que sea referente del rubro.
- El copywriting para SEO es exclusivo del Internet. Lo que se pretende con estos textos es posicionarse en los buscadores, hacer visible un sitio, resaltarlo en el ‘mapa virtual’.
- El marketing copy requiere de afinar la puntería, va dirigido a necesidades específicas de un consumidor, implica una dinámica casi personalizada.
- Existe también el copy técnico. Detrás de estos textos hay redactores que dominan a profundidad un tema, que tienen conocimientos especializados en determinado campo.
Menos es más

A excepción de temas especializados, donde los tecnicismos son imprescindibles, los redactores deben emplear el lenguaje más sencillo posible.
Su trabajo combina múltiples habilidades: deben decir más con menos, ser empáticos, ingeniosos y además detonar ideas; seducir e infundir confianza al mismo tiempo, esa es la meta.
La historia detrás
Detrás de cada copy hay una historia. Mejor dicho, el copywriting es un vehículo del storytelling, el mensaje que motiva al otro a participar en esa narrativa. Para lograrlo, es necesario conocer a la audiencia, al potencial protagonista. Enseguida hay que demostrarle que un producto o servicio es lo que busca para cumplir sus objetivos. Transmitir emoción a través de lo escrito es fundamental, dejar claro que no hay un robot del otro lado, sino alguien con quien es posible compartir una experiencia.
Crear un sello

Cada empresa, marca o medio de comunicación, debe distinguirse del resto, y el copywriter es pieza fundamental para conseguirlo.
Persuadir a un cliente o público de pasar de espectador a la acción, requiere talento. La autenticidad y un carácter único son fundamentales, porque son el sello de toda una era, una ambición que comparten empresas y prestadores de servicios con el cliente.
Ofrecer algo único, para que el otro se sienta especial, es el paso definitivo para desmarcarse de la competencia.
El lenguaje envuelve, atrapa, convence, personaliza, y los redactores deben estar conscientes de semejante misión. Un copy es una tarjeta de presentación, y como tal debe ser concisa e inolvidable.
